CROCOSMIA

CUIDADOS DE LA CROCOSMIA

Para cuidar esta planta y que nos ayuda decorar nuestro jardín necesitamos saber algunos de los aspectos a tener en cuenta en sus cuidados. Lo primero de ello es la exposición al sol. La crocosmia necesita una exposición a pleno sol o quizás algo de semi sombra y estar continuamente protegida del viento. Debe buscar una forma el jardín donde pueda estar guardada del viento pero pueda tener bastantes horas de sol.

Necesita de un suelo muy bien drenado y que no acumule agua del riego o de las precipitaciones. Si el agua de riego se almacena provocar aquel bulbo se pudra. Tampoco es aconsejable que el suelo tenga un exceso de materia orgánica. Si queremos plantar los bulbos debemos hacerlo a final de invierno que es donde van a tener mejor temperatura para poder desarrollarse correctamente. Para sembrar los bulbos necesitaremos enterrarlos a unas profundidades de unos 4-5 centímetros.

En cuanto al riego, debe ser moderadamente todo el año. Si las temperaturas en verano son bastante altas, deberemos aumentar ligeramente el aporte de agua durante el periodo de floración. Uno de los consejos que se suele dar éste se abone con estiércol tras remover la tierra previamente. Esto se debe hacer antes de plantarlas para que tengan un mejor desarrollo.

Entre las plagas y enfermedades por las que puede ser afectada la crocosmia encontramos la araña roja, los trips y los pulgones en el exterior.